Respiración y Meditación
winter.jpg

Respiración y Meditación

 

¿Por qué la respiración es el objeto de atención en la meditación?  Ella nos permite tener una conexión con el momento presente y nos ayuda a crear más paz y armonía con el mundo que nos rodea.

 

También es una herramienta para sacarnos del estrés, y todo lo que tenemos que hacer es recordar centrarnos en la calma de nuestra respiración. Centrarse en la respiración en sí misma tiene el poder de cambiar los circuitos del modo de estrés a la calma, de la hiperactividad a la paz.

 

Esto se debe a que la respiración nos revela cómo nos está yendo en el momento presente en términos de pensamientos y emociones. Es un reflejo de la situación actual en nuestro mundo interior emocional y mental. Por lo tanto, la respiración nos permite ser conscientes de ella y, al ralentizar nuestra respiración, podemos transformarla lentamente.

 

A medida que prestamos más atención a nuestra respiración, disminuye la frecuencia cardíaca y la presión arterial. La respiración profunda activa nuestro sistema nervioso parasimpático, que apaga el sistema nervioso simpático y su respuesta de "lucha o huida". Esto promueve la respuesta de "descanso y digestión" que calma el cuerpo, desencadenando neurotransmisores importantes como la dopamina que reducen la inflamación y producen calma interior y estabilidad emocional.

 

La respiración es una clave para calmar la mente y, de este modo, podamos observar sin juicio el proceso de pensamientos y emociones que surgen y se extinguen. A través de este proceso, aprendemos que los pensamientos y las emociones que surgen naturalmente también pasarán naturalmente, y no hay razón para reaccionar siempre a ellos porque no son tan "reales" como parecen. Al no reaccionar a ellos, nuestra mente se vuelve más tranquila, más fuerte y más sabia.